
En la Sala I del Tribunal de Juicio de Orán se desarrolló esta mañana una nueva jornada en el juicio contra dos hermanos y otro hombre, acusados del delito de homicidio doblemente calificado con alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas, en perjuicio de Pablo Cesar Almaraz.
El hecho ocurrió durante la madrugada del sábado 1 de octubre de 2022, en un camino rural cercano a la ruta nacional 34, entre Pichanal y Colonia Santa Rosa, cuando el cuerpo de la víctima, un hombre de 41 años, fue encontrado por un trabajador rural. Estaba sin cabeza, con las manos atadas con una soga y las piernas cruzadas.
Esta mañana se escuchó la declaración de la perito médica del CIF. Contó que el día en que encontraron el cuerpo en el lugar del hecho, que estaba decapitado, de cubito dorsal con las manos atadas hacía atrás y las piernas cruzadas, cerca de un canal de riego y en los pastizales.
En relación a la autopsia dijo que se realizó unos días después del hallazgo del cuerpo, el 5 de octubre. Dijo que no era habitual ver un cuerpo decapitado, y que justamente eso fue lo que demoró la autopsia, ya que se continuaba con la búsqueda de la cabeza, que nunca fue encontrada.
Continuó con el relato de la autopsia y explicó que se presumía que el deceso de la víctima podría haberse producido entre las 0 y las 5 de la madrugada, y que no había signos de defensa en el cuerpo. Además se encontró una lesión con un elemento punzo cortante en la clavícula izquierda cerca del cuello. En cuanto a las marcas encontradas en esa zona, dijo que había dos cortes, uno irregular como algo con un filo dentado de lado derecho, y liso del lado izquierdo. Concluyó que el deceso se produjo por un shock hipovolémico causado por la decapitación.
Entre otras testimoniales, el lunes pasado se escuchó la declaración un taxista que conocía a los acusados. El hombre recordó que esa madrugada como a las 2, había recibido un llamado telefónico de uno de los hermanos acusados, el de 29 años, porque necesitaba llevar a su esposa al hospital, fue a buscarlos cerca de las 6.30, pero la mujer no quiso ir. También recordó que en esos días fue ocupado por el otro hermano, el de 31 para llevar unas cosas a un salón por un baby shower. Agregó que los hermanos siempre lo contrataban para llevarlos a la carrera de caballos.
Luego declaró un comisario que en ese momento estaba a cargo de la División de Bomberos de la Policía. Dijo que fue consultado por el tipo de nudo de la soga que ataba la muñeca de la víctima. Su informe lo hizo con el análisis de fotografías, destacó que no era algo común y que de acuerdo a su experiencia es un nudo que se utiliza en el campo, para inmovilizar y maniatar al ganado. En tal sentido, se mencionó el nudo realizado imposibilitó desatar las manos para levantar las muestras, por la forma utilizada se tuvo que cortar con un cuchillo.
El juicio se reanudará mañana jueves 12 con nuevas testimoniales. Está a cargo de los jueces de la Sala I del Tribunal de Juicio de Orán,
Norma Rosana Palomo,
Mario Maldonado y
Héctor Fabián Fayos. Interviene la fiscal penal del GAP Soledad Filtrin Cuezzo y en representación de la querella Adrián Sureda Domínguez. Los acusados son defendidos por Atilio Díaz, David Leiva y Luis Rodríguez.