La situación conflictiva se originó a partir de una denuncia previa que había derivado en su exclusión del hogar, lo que no importó a este hombre de 37 años.
Luego de ser notificado de las medidas se presentó en dos ocasiones en la casa de su padre, presuntamente bajo los efectos de las drogas que normalmente consumía, pero además en un estado de alteración que le hacían gritar e insultar a su papá, un hombre de 76 años y a otros integrantes de la familia. Aprovechó el altercado también para pedir plata y generó situaciones de alto riesgo que motivaron llamados al sistema de emergencias 911 y la consecuente intervención de la policía.
En la audiencia flexible y multipropósito, el imputado reconoció su responsabilidad en los hechos imputados y prestó conformidad con la pena propuesta. Pero también se escuchó la opinión del padre que se manifestó de acuerdo.
La jueza de Garantías Ada Zunino declaró procedente el acuerdo de juicio abreviado y lo condenó por la comisión de dos hechos de desobediencia judicial, imponiéndosele una pena de tres meses de prisión de ejecución condicional.
Atento a la modalidad de la pena impuesta se ordenó su libertad. No obstante, se le impusieron una serie de reglas de conducta que deberá cumplir durante dos años, que incluyen entre otras cosas la prohibición de ejercer actos de violencia física, verbal o psíquica en su perjuicio, y una estricta prohibición de acercamiento en un radio de cuatrocientos metros de la víctima, así como de mantener contacto por cualquier medio.
Finalmente se le advirtió que el incumplimiento de cualquiera de estas reglas podría motivar la revocación de la condicionalidad de la pena, lo que implicaría que la condena de prisión se haría efectiva.