Un hombre de 25 años fue condenado a un año y tres meses de prisión efectiva por los delitos de robo y robo en grado de tentativa. El juez de Orán, Francisco José Oyarzú, dispuso que continúe alojado en la Alcaidía de esa ciudad.
La sentencia se dictó en el marco de un juicio abreviado, durante una audiencia flexible y multipropósito.
Los hechos ocurrieron el 19 de enero de este año en el barrio Taranto de Orán. Un hombre contó que estaba durmiendo cuando, pasadas las 3 de la mañana, su hija menor lo despertó para avisarle que habían entrado a robar a la vivienda.
Al salir, observó a tres hombres. Al verlo, dos de ellos pusieron en marcha una motocicleta que habían sustraído y escaparon por una de las esquinas. La víctima los siguió y encontró su motocicleta caída en un pozo abierto por las obras de cloacas, pero los ladrones ya habían huido.
En la denuncia también indicó que le faltaban un celular, una mochila, una garrafa de 10 kilogramos y un parlante mediano. Según manifestó, esos elementos aparentemente habían sido llevados por el tercer involucrado, que se había alejado caminando.
Aproximadamente una hora después, una vecina del barrio relató que dos hombres se presentaron en su domicilio y preguntaron por su hermano. Cuando ella les explicó que no vivía allí, uno de ellos empujó la puerta, que no tenía seguro, ingresó a la vivienda, la amenazó y le exigió que le entregara el celular que estaba utilizando como linterna.
La mujer gritó para pedir auxilio. Sus familiares, que vivían frente a la casa, y el vecino que había sufrido el robo lograron retener al hombre y entregarlo a la policía.