En junio del año pasado un hombre enfermo fue trasladado a Salta para su tratamiento médico, por lo que su pareja tuvo que dejar a sus hijos al cuidado de un familiar para poder acompañarlo.
Pero le pasó que el 9 de junio su hija de 9 años la llamó para contarle que el primo de su pareja, que vivía en la casa donde se habían quedado, la había besado y tocado en sus partes íntimas.
Le dijo que eso pasó mientras jugaban en la cama, y que su hermano menor no vio nada de lo sucedido porque el “tío” mantenía entretenido con la televisión. Además la niña dijo que los abusos "ya venían hace mucho tiempo”, aunque no pudo precisar cuándo comenzaron. La mujer agregó al momento de radicar la denuncia que si bien la menor no demostraba miedo ni alertó antes de los hechos, su cambio de humor se notó inmediatamente después de haberlos relatado.
En una audiencia flexible y multipropósito el hombre de 39 años fue condenado luego de aceptar un acuerdo de juicio abreviado al que llegaron las partes.
La jueza de Orán María Laura Toledo Zamora le impuso la pena de cuatro años y ocho meses de prisión efectiva por ser autor del delito de abuso sexual gravemente ultrajante en perjuicio de una menor. Además, ordenó la extracción de muestras de ADN del acusado para su incorporación al Banco de Datos Genéticos.