Un vecino contó cómo en el barrio Santa Teresita de Rosario de la Frontera se observaban movimientos inusuales.
Según su testimonio, un grupo de personas se reunía frecuentemente en una casa de la zona, lo que despertó sospechas sobre la posible venta de sustancias prohibidas que podrían estar afectando a los jóvenes del lugar.
En una audiencia flexible y multipropósito la jueza de Metán Carolina Poma Salvadores escuchó a las partes intervinientes en el proceso.
Un hombre de 48 años aceptó su responsabilidad en los hechos a través de un acuerdo de juicio abreviado, por lo que fue condenado como autor del delito de tenencia simple de estupefacientes. Cumplirá la pena de tres años de prisión de ejecución condicional y reglas de conducta.
El condenado fue advertido de que cualquier incumplimiento injustificado de las reglas impuestas, o la comisión de un nuevo delito, provocará la revocación inmediata de la condicionalidad de la pena, lo que lo obligaría a cumplir los tres años de condena de manera efectiva en prisión.
Finalmente, según lo manifestado por la fiscalía, se determinó que no existían pruebas suficientes para sostener la acusación contra tres jóvenes que habían sido detenidos, por lo que la jueza dictó su sobreseimiento, desligándolos completamente del proceso.