Uno de los episodios ocurrió en la madrugada del 24 de abril pasado, cuando el acusado ingresó a un comercio tras romper el vidrio de un depósito.
En esa oportunidad, logró violentar la caja registradora y llevarse una importante suma de dinero. Pero todos sus movimientos fueron grabados por las cámaras de seguridad del lugar. Al día siguiente volvió al mismo domicilio e intentó forzar una reja, pero fue ahuyentado por la dueña de casa, que lo reconoció desde la planta alta.
Unos días después, fue a una vinoteca ubicada frente al hospital local. En su primer ingreso, durante la madrugada del 2 de mayo, logró sustraer una gran cantidad de dinero y un cargamento de bebidas alcohólicas de primeras marcas, incluyendo botellas de fernet, vodka, gin y whisky. Luego de esto volvió al mismo local en tres ocasiones durante esa semana. En uno de esos intentos, el dueño estaba en el interior del comercio vigilando por lo que su robo se vio frustrado. Ante esto rompió un vidrio y alcanzó a llevarse desde el mostrador latas de durazno, té y aceite.
Finalmente, en su última incursión a la vinoteca el 6 de mayo, tras violentar una reja, se llevó bebidas, cigarrillos y golosinas, con lo que alcanzó un total estimado en un millón de pesos.
El último hecho tuvo lugar el 8 de mayo en una vivienda en construcción sobre la calle Zuviría. Aprovechando que una ventana carecía de seguridad, ingresó durante la noche y se llevó un equipo de herramientas profesionales, entre las que se encontraban tres amoladoras de distintas marcas, un taladro percutor y largos metros de cable industrial.
Ese mismo día, mediante órdenes de allanamiento en los domicilios del joven y su entorno, la policía logró secuestrar las herramientas robadas y, fundamentalmente, las prendas de vestir que vestía durante los robos, que fueron captadas por las cámaras de seguridad.
En una audiencia flexible y multipropósito la jueza de Metán María Cecilia Corral Martin escuchó los fundamentos de cada una de las partes intervinientes y sus pedidos en concreto. En primer lugar, rechazó los planteos de nulidad y de libertad solicitados por la defensa. Luego dictó la prisión preventiva del joven de 21 años, acusado como presunto autor de los delitos de abuso de armas agravado (dos hechos) en concurso real, robo calificado por el uso de armas, amenazas y hurto en concurso real, robo, robo (tres hechos) en concurso real y hurto.
El acusado ya contaba con antecedentes penales, los que incluían una condena de más de un año de prisión efectiva por delitos similares. En su resolución, la jueza dispuso que el imputado continúe alojado en la comisaría de Rosario de la Frontera mientras avanza el proceso judicial.
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