El 19 de abril pasado, cerca de las 9 de la mañana un grupo de efectivos policiales de la División Infantería fue desplazado para intervenir en un desorden público en la intersección de las calles Lavalle e Irigoyen, en la ciudad de San José de Metán.
Al llegar al lugar, encontraron a varias personas atacándose con piedras y palos entre sí. Cuando la policía logró contener la agresión, comenzaron a lanzar elementos contra los agentes desde el interior de una vivienda ubicada en esa misma cuadra.
Durante estos disturbios uno de los policías fue lesionado con el impacto de una piedra en el ojo izquierdo. A este episodio se sumó un hecho ocurrido una semana antes, el 12 de abril, en el cual uno de los involucrados causó daños materiales a una vecina.
En una audiencia flexible y multipropósito el juez de Metán Mario Dilascio aceptó el acuerdo de juicio abreviado al que llegaron las partes, donde los acusados admitieron su responsabilidad.
El hombre de 36 años fue condenado a la pena de ocho meses de prisión efectiva por ser autor de los delitos de agresión genérica, amenazas en perjuicio de personal policial y daños —en dos hechos— en concurso real. Su hermano de 26 años recibió una pena de siete meses de prisión de cumplimiento efectivo al ser haber cometido los delitos de agresión genérica y amenazas —dos hechos— contra el personal policial.
Para ambos se ordenó que la detención sea efectiva, teniendo en cuenta que contaban con numerosos antecedentes penales previos, incluyendo condenas anteriores por delitos similares.
Finalmente, un tercer involucrado, hermano de los anteriores, de 24 años fue condenado a la pena de seis meses de prisión de ejecución condicional por los delitos de agresión y amenazas contra la policía. Como parte de su condena, este joven deberá cumplir durante dos años estrictas reglas de conducta. La sentencia también incluyó el sobreseimiento de otras dos personas que habían sido acusadas en la causa.