El conflicto familiar comenzó a finales del año pasado. El primer incidente registrado ocurrió el 18 de noviembre de 2025, pasadas las 8 de la noche.
En esa oportunidad, un hombre de 35 años se presentó en el domicilio de su excuñada, quien se encontraba al cuidado de sus dos sobrinas menores de edad, de 4 y 8 años, debido a que la madre de las niñas —expareja del acusado— padece problemas de salud mental que requieren atención. El hombre inició una fuerte discusión con la intención de llevarse a las menores, pero ante la firme negativa de la mujer optó por retirarse del lugar.
Apenas unas semanas después, el 13 de diciembre de 2025 cerca de las 5 de la tarde, volvió a las inmediaciones del domicilio, ubicado en el barrio Ramón Abdala de Rosario de la Frontera, esta vez mostrando un evidente estado de ebriedad y bajo los efectos de sustancias estupefacientes. Ignorando por completo las medidas de restricción de acercamiento vigentes de las que ya estaba formalmente notificado, comenzó a insultar y amenazar de muerte a su expareja.
La situación generó gran temor en las niñas, quienes jugaban afuera y tuvieron que ser resguardadas dentro de la vivienda. A pesar de que se le exigió que se retirara, el hombre persistió en su actitud violenta, obligando a la familia a solicitar auxilio al Sistema de Emergencias 911, lo que provocó su huida antes del arribo de la patrulla policial.
Un tercer episodio sucedió el 4 de julio de este año cerca de las 3 de la mañana. Unas semanas antes se le habían notificado formalmente nuevas medidas restrictivas de exclusión de hogar y prohibición de acercamiento, y pese a ello se presentó en el domicilio familiar ingresando de manera violenta, alcoholizado y bajo los efectos de drogas, lo que alteró el descanso de sus hijas menores de edad.
En medio de gritos y acusaciones contra su expareja, desoyó la exigencia de retirarse. Ante el peligro inminente, la mujer escapó a la vía pública con su bebé en brazos para pedir ayuda en la base policial, lo que permitió la detención del agresor en las inmediaciones del lugar.
Al momento de su requisa preventiva, se descubrió que llevaba en su mochila mercaderías de primera necesidad que le pertenecían a la denunciante y estaban destinadas al sustento de sus hijos.
En una audiencia flexible y multipropósito el juez de Metán Ramón Haddad acumuló las causas seguidas contra el individuo y admitió un acuerdo de juicio abreviado que contó con el consentimiento de su expareja.
El hombre fue condenado como autor de los delitos de desobediencia judicial (tres hechos) en concurso real, y cumplirá la pena de un mes y diecinueve días de prisión de cumplimiento efectivo. Además fue declarado reincidente por primera vez.