Esta mañana se realizó una audiencia para formalizar la acusación contra un hombre que se encuentra detenido. La jueza Gabriela Romero Nayar encabezó el acto.
La fiscalía explicó que la denuncia fue radicada en barrio Autódromo pero el hecho sucedió en una vivienda de San Lucas. A decir de la acusación, la víctima mantuvo una relación de dos años con el imputado, pero la mañana del domingo, cerca de las 11, le dijo que no quería seguir con él. Discutieron, él comenzó a insultarla y ella se asustó, así que llamó al 911.
Siguió contando que más tarde él volvió, eran casi las 5 de la tarde, y allí la amenazó con suicidarse poniéndose un cuchillo en el cuello. Ella llamó nuevamente a la policía, que lo detuvo tras resistirse.
Por esto, la fiscalía formalizó la acusación contra el hombre por los delitos de coacción y resistencia a la autoridad en concurso real. Pero la defensa solicitó escuchar al acusado y a la víctima ya que entendió que la coacción no existió como tal.
El hombre explicó que las cosas no habían pasado como lo contó el fiscal, y la víctima, por su parte, dijo que ella llamó a la policía porque tenía miedo por la vida de él, no la propia, que a ella no la agredió ni la hizo sentirse amenazada en ningún momento.
Una vez escuchadas las partes, la jueza Romero Nayar dijo que no debía prosperar la acusación por el delito de coacción, ya que según los dichos de la propia víctima ella no se sintió amenazada, por lo que la figura perdió el elemento principal y fundamental para su configuración. Por lo tanto tuvo por formalizada la acusación solo en relación al delito de resistencia a la autoridad.
La fiscalía y la defensa estuvieron de acuerdo finalmente en solicitar la libertad del hombre con imposición de medidas sustitutivas. La jueza ordenó entonces la libertad y le impuso entre otras, la prohibición de acercarse a la víctima y ordenó que vaya a vivir en el domicilio de su hermano. Además deberá concurrir al psicólogo y en caso de ser necesario realizará el tratamiento recomendado por el profesional.