A doce años de prisión efectiva resultó condenado un sujeto como autor de producción de material de abuso y/o explotación sexual infantil, tenencia de material de abuso sexual infantil agravada por la participación de menores de trece años de edad, abuso sexual con acceso carnal (dos hechos), y amenazas (dos hechos), todo ello en concurso real.
La condena se dictó en el marco de un juicio abreviado con acuerdo pleno presidido por el juez del distrito centro, Leonardo Feans. Durante la audiencia, el acusado aceptó el procedimiento, reconoció los hechos y estuvo de acuerdo con la pena solicitada. Las partes renunciaron a los plazos para recurrir la sentencia.
En el fallo, el sujeto también resultó sobreseído del delito de amenazas en relación a una denuncia que había presentado su hermana. La fiscalía consideró que el hecho no encuadraba en una figura penal ya que, en su declaración, la mujer aclaró que había discutido con su hermano por su consumo de estupefacientes pero que en realidad él la había insultado.
El juez ordenó que se le realice examen médico y extracción de datos genéticos al condenado para su inscripción en los bancos de datos correspondientes.
El primer hecho denunciado tuvo lugar en marzo de 2025, cuando el imputado entabló contacto por Telegram con una menor de edad a quien le ofreció estupefacientes. Luego, a través de whatsapp, le envió fotos de sustancias y la invitó a su domicilio a consumir. La menor concurrió a la cita, él le dio pastillas y la accedió carnalmente. La víctima dijo conservar recuerdos parciales de lo ocurrido debido a lo que había tomado. Al día siguiente, el acusado le envió un video donde se la veía semidesnuda en una cama. La hermana de la víctima presentó la denuncia.
El segundo hecho fue denunciado por una mujer mayor de edad. Contó que recibió al acusado en su casa, en la zona de Lesser. Él llegó con un amigo y se sentaron a conversar y a compartir unas bebidas. Manifestó que, de repente, ella comenzó a sentirse muy cansada y se durmió. Al recuperar la conciencia se encontraba desnuda en la cama y el imputado estaba accediéndola carnalmente. Ella se comunicó luego con el sujeto que había participado del encuentro y le confirmó que el acusado la había dormido para tener relaciones sexuales.
El tercer hecho, sin víctimas determinadas, se reveló a partir del peritaje realizado por personal del CIF en el teléfono del acusado, donde se encontraron imágenes de abuso y/o explotación sexual infantil de menores.
Por último, el sujeto fue denunciado por dos hechos de amenazas. El primer damnificado, un cadete de sanguchería, contó que el acusado lo chocó con su auto, bajó y lo amenazó de muerte con un arma de juguete.
También lo denunciaron por amenazas unos vecinos, quienes le reclamaron por arrojar basura en su terreno. Dijeron que el sujeto reaccionó con agresividad advirtiéndoles que les convenía cuidar a sus hijos porque si los encontraba en la calle los iba a matar.
Intervinieron en el juicio representantes de la fiscalía de Ciberdelincuencia, de la Defensoría Oficial 12 y del Ministerio Público Pupilar.