La madrugada del 4 de febrero pasado, cerca de las 5 de la mañana, se escucharon ruidos desde el garaje en una casa del barrio Boulogne Sur Mer.
Mientras la dueña de casa dormía en la planta alta, su hermana, que ya estaba levantada estudiando, advirtió sonidos extraños y alertó de inmediato a su hermano, que se asomó a la ventana y vio encendidas las luces del auto que se estaba estacionado sin los seguros colocados. El joven prendió las luces de la casa y vio a una persona encapuchada que salió corriendo del lugar.
Tras el incidente, la familia constató que el interior del vehículo había sido revuelto. El delincuente no solo provocó daños en la caja de cambios y el estéreo, sino que también sustrajo una riñonera, un paraguas, una campera y un estuche de cuero que contenía toda la documentación del rodado, incluyendo la cédula verde y la licencia de conducir.
Ante el llamado al Sistema de Emergencias 911, el personal policial inició un patrullaje por las inmediaciones del barrio. Media hora después vieron a dos hombres en una zona verde cercana, quienes tenían en su poder los objetos robados y las identificaciones a nombre de la víctima.
En una audiencia flexible y multipropósito, la jueza de Garantías interviniente condenó a un hombre de 29 años a la pena de un mes de prisión efectiva tras encontrarlo autor del delito de robo simple, lo declaró reincidente por primera vez.
El segundo hombre que había sido detenido inicialmente, también de 29 años, fue sobreseído al no encontrarse pruebas suficientes que lo vincularan con el delito.