Pasado el mediodía del 13 de noviembre el mecánico estaba adentro de su casa cuando escuchó un fuerte estruendo en el exterior.
Corriendo salió a ver lo que pasaba y se encontró con el peor escenario posible. Esa camioneta que tanto le había costado arreglar y que estaba a la espera de que su dueño la retire había sido dañada. Él la tenía estacionada al frente de su casa, cuando un auto le rompió el lateral tras chocarla. Claramente entendió que ese había sido el fuerte ruido que había escuchado.
Vio que el auto arrancaba así que con su hermano se subieron a su propio vehículo para seguirlos, pero los perdieron de vista. Hasta que un momento después encontró al sujeto que había visto que estaba sentado en el asiento del acompañante, pero ya no sobre el auto, sino que iba corriendo mientras lo perseguía otro hombre, que resultó ser un policía de civil.
Cuando fue detenido la historia cerró. En el vehículo que había colisionado la camioneta recién arreglada iban dos personas que huían de la escena de otro delito. Tanto el conductor como el sujeto demorado estaban intentando darse a la fuga. Pero no pudieron. Ese día fueron detenidos los dos acusados y unos días después se hizo una audiencia flexible y multipropósito para resolver su situación.
Luego que las partes llegaran a un acuerdo de juicio abreviado, el juez de Garantías condenó a los dos hombres. Uno de ellos, de 28 años cumplirá la pena de tres meses de prisión de ejecución efectiva y fue declarado reincidente por primera vez, lo que motivó su inmediato traslado a la Unidad Carcelaria 1 para el cumplimiento de la condena.
Por su parte, el segundo implicado, de 25 años, recibió una pena de seis meses de prisión de ejecución condicional, recuperando su libertad de forma inmediata bajo el compromiso de cumplir estrictamente con diversas normas de conducta.
Y para al mecánico los dos condenados deberán reparar el daño pagando un monto total de dos millones de pesos en dos cuotas iguales y consecutivas.