Lo que debía ser una tarde de celebración familiar en el barrio Alta Tensión se transformó en una noche de violencia y luto el pasado 15 de noviembre de 2024.
En un domicilio del Pasaje Boedo, la familia de un niño de 3 años festejaba su cumpleaños con mesas en la vereda y un pelotero instalado para los invitados. La jornada transcurría con normalidad hasta que, alrededor de las 10 de la noche la tranquilidad se rompió debido a las provocaciones de un grupo de personas que consumía alcohol y sustancias en las cercanías.
Según los testimonios recolectados, el conflicto escaló cuando el grupo agresor comenzó a arrojar piedras hacia donde se encontraban los niños, lo que motivó el reclamo de los adultos presentes para proteger a los menores.
Ante el pedido de que cesaran las agresiones, un hombre de 41 años, conocido en la zona por portar siempre armas de fuego, reaccionó de manera violenta. Tras una breve discusión y amenazas cruzadas, este individuo extrajo dos armas de fuego y comenzó a disparar tanto al aire como hacia los presentes. En medio de la balacera, un joven de 24 años recibió un impacto mortal en el tórax que le perforó el pulmón, falleciendo poco después en el Hospital San Bernardo.
La violencia no se detuvo allí: otro hombre resultó herido de bala en una pierna, mientras que un adulto mayor fue salvajemente golpeado en la cabeza con un palo y luego pateado en el suelo. Incluso un perro que se encontraba en el lugar perdió la vida tras ser alcanzado por los disparos del atacante. Tras el ataque, el agresor huyó del lugar e intentó ocultar las armas utilizadas, pero fue interceptado por la policía días después cuando pretendía escapar saltando una pared.
Frente a la gravedad de estos hechos, el juez de Garantías interviniente dictó la prisión preventiva para el hombre de 41 años, quien permanecerá detenido mientras avanza el proceso judicial. El magistrado tomó esta decisión tras evaluar la peligrosidad del acusado, quien cuenta con una condena previa y múltiples causas abiertas, además de considerar que existe un alto riesgo de fuga dado que el imputado se encontraba en situación de calle y mostró una clara resistencia a la autoridad al momento de su detención. Asimismo, se valoró que el hombre intentó entorpecer la investigación al hacer desaparecer las armas empleadas en el crimen, las cuales aún no han sido recuperadas.
El hombre está acusado como presunto autor de los delitos de amenazas con arma, homicidio agravado por el uso de arma de fuego, homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, homicidio simple en grado de tentativa, portación ilegítima de arma de guerra y crueldad animal agravada por el uso de arma de fuego.