El hombre de 30 años fue condenado luego de ratificar un acuerdo abreviado al que habían llegado las partes en la causa que se sigue en su contra y reconoció haber cometido el hecho por el que fue acusado.
Había ingresado al domicilio de su expareja, la amenazó y la golpeó. Durante la audiencia la jueza Claudia Puertas escuchó a la víctima, quien prestó consentimiento al acuerdo pero solicitó que cuando recupere la libertad el acusado no se le acerque ni tenga contacto con ella, lo que fue luego comunicado al hombre.
Una vez que escuchó a todas las partes, la jueza lo condenó a la pena de nueve meses de prisión efectiva por ser autor de los delitos de violación de domicilio, amenazas y lesiones leves agravadas por haber mantenido una relación previo y en un contexto de violencia de género. Ordenó su traslado a la Unidad Carcelaria 1 de Villa Las Rosas y su incorporación en los Bancos de Datos Genéticos correspondientes.
Además de lo acordado, tuvo en cuenta que el imputado ya tenía una condena de 2018 que había sido dictada por hechos contra la misma víctima, por lo que ordenó que mientras se encuentre cumpliendo la pena sea incorporado en alguno de los programas del Servicio Penitenciario y reciba tratamiento psicológico con perspectiva de género y para control de sus impulsos violentos.
También fue declarado reincidente por primera vez atento a los antecedentes condenatorios que registraba.