El juez
Federico Diez condenó a un joven de 22 años por ser autor del delito de robo doblemente agravado por el uso de arma y por las lesiones sufridas por la víctima en grado de tentativa.
Le impuso por ese delito la pena de dos años y seis meses de prisión efectiva, pero además ordenó que se unifique esa condena con una anterior. En total el joven deberá cumplir la pena única de cinco años de prisión efectiva.
Será trasladado a la Unidad Carcelaria 1 de Villa Las Rosas e incorporado al Banco de Datos Genéticos correspondiente.
En el mismo fallo fue absuelto del delito de hurto simple en grado de tentativa por el que también había sido acusado, por aplicación del beneficio de la duda.
El 21 de enero del año pasado, a las 6,15 de la mañana, un joven abría la panadería en la que trabajaba, y mientras ingresaba con su moto, se presentó el acusado y le dijo que le dé el celular porque estaba dispuesto a matarlo, mientras sostenía un par de cuchillos en sus manos. La víctima se negó y comenzaron a forcejear, lo que terminó con el denunciante lesionado cerca del ojo y con los tendones de una de sus manos cortadas. Estas lesiones fueron constatadas por el médico legal de la policía, que determinó un tiempo de curación de sesenta días.
El imputado se dio a la fuga y la víctima fue asistida por personal de policía que pasaba por el lugar y que lo llevó al hospital. Unos minutos después la policía lo detuvo mientras intentaba ingresar en el domicilio de una vecina de la zona.
