
J. tiene 16 años y está acusado en una causa que se tramita en la justicia penal juvenil.
Su situación de alta vulnerabilidad llevó al área AMSE de la OFIJU JUV (Oficina Judicial Penal Juvenil ) a citar a una mesa de trabajo para hacer un seguimiento de su vida, ver cómo avanzan los tratamientos. Él vive en Güemes y por eso, en el marco de un Convenio firmado entre la Corte de Justicia y la Municipalidad de esa ciudad, asistieron a la audiencia los operadores de la Dirección de la Niñez de Güemes.
La mesa de trabajo estuvo encabezada por la jueza Penal Juvenil
Tatiana Dip Torres, y asistieron todas las partes intervinientes en el caso de J.: la auxiliar fiscal Gabriela Monteros, el defensor Adolfo Sánchez Alegre y la Asesora Silvia Ibarguren.
Al inicio le explicaron a J. que se habían reunido ahí para ver cómo estaba, cómo iba con sus problemas de adicción y en su vida. Él contó que ya no vive con su papá, que vive con su tía que es la que se encarga de cuidarlo en la casa de su abuelo. Que hace dos meses que no consume, y que intentó inscribirse en una escuela pero no pudo por su edad.
En la mesa de trabajo estaban presentes la psicóloga que lo asiste en terapia individual y la asistente social que va a visitarlo para ver cómo está con su familia. Entre todos llegaron a la conclusión que J. está mejor que el año pasado, cuando llegó imputado, ya que en ese entonces tenía un estado físico muy desmejorado, ahora se ve que tiene mejor alimentación y otro semblante.
Desde la dirección agregaron incluso que están tratando sus proyectos de vida, tiene clases virtuales con una profe de apoyo, él dijo que quiere ser contador.
El cierre de la mesa fue favorable. Le explicaron a J. que pronto se resolverá el cierre de su causa penal, pero que va a seguir el acompañamiento desde la Asesoría de Menores e Incapaces y la Secretaría de la Niñez de la Municipalidad, que se va a asegurar que siga adelante con sus avances.