La madrugada del 28 de diciembre pasado el joven pasó por un kiosco ubicado en avenida Sarmiento y creyó que podía aprovechar que no había nadie por la zona para sustraer algunos elementos.
Intentó abrir el kiosco, y tras varios intentos logró hacer entrar una mano y así se ayudó para romper la seguridad de una persiana metálica y entrar completamente. Todas estas maniobras fueron captadas por la cámara de seguridad del local y así se pudo identificar al acusado, que ya tenía antecedentes por delitos contra la propiedad.
En un primer momento, al conocer la acusación que pesaba en su contra negó haber cometido el hecho, por lo que la investigación continuó su curso. Se realizaron análisis antropométricos que comparaban las imágenes de las cámaras con el joven, y dio resultado positivo, por lo que para la fiscalía ya no cabía dudas de que había sido él.
Ante esta nueva evidencia las partes llegaron a un acuerdo de juicio abreviado, que fue ratificado por el acusado, quien reconoció haber cometido el hecho y aceptó la pena impuesta.
Así, la jueza Claudia Puertas homologó el acuerdo y lo condenó a la pena de tres meses y quince días de prisión efectiva por ser autor del delito de robo simple. Además lo declaró reincidente por primera vez y ordenó su traslado a la Unidad Carcelaria 1 de Villa Las Rosas.
