Un sujeto de 44 años cumplirá en la cárcel de Villa Las Rosa la pena que se le impuso tras ser declarado responsable de delitos de abuso sexual en perjuicio de sus tres hijas menores de edad.
Dos de las menores son su descendencia biológica. La tercera es hija de su pareja y la crió desde que tenía dos años de edad.
El juez Pablo Farah lo había declarado culpable de los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, la guarda y la convivencia (dos hechos), en perjuicio de sus hijas biológicas (10 y 7 años de edad); abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda y la convivencia (continuado), en perjuicio de su hijastra (13 años de edad), en concurso real con abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la guarda y la convivencia, en perjuicio de la misma menor (13) en concurso real, y corrupción de menores agravada, en perjuicio de las tres niñas, en concurso ideal.
Luego de escuchar a las partes durante la audiencia para la determinación de la pena, el juez lo condenó a 20 años de prisión efectiva y ordenó su inmediato traslado y alojamiento en la Unidad Carcelaria 1. Ordenó también su inscripción en los Bancos de Datos Genéticos correspondientes.
La causa inició el 9 de noviembre de 2024 a partir de la denuncia radicada por la madre de las menores, pareja del imputado. Contó que convivía con él desde hacía once años y que producto de la relación habían tenido tres hijos, dos nenas (10 y 7 años) y un varón (9). Señaló que, aparte, ella tiene otros dos hijos de una relación anterior, una nena (13) y un varón (12).
En relación a los hechos denunciados, relató que el 8 de noviembre de 2024 se encontraba trabajando en horario nocturno, en una pastelería, cuando la llamó una vecina para decirle que tenía que hablar con ella de manera urgente. Cuando llegó se enteró de que su hija de 10 años les había contado a sus amiguitos –hijos de la vecina- que su papá le hacía “cosas malas, cosas de grandes”. La menor le precisó luego a la dueña de casa que el acusado le tocaba sus partes íntimas y que les hacía lo mismo a sus hermanas de 13 y 7 años.
La denunciante manifestó que dejaba a sus hijos al cuidado del acusado porque ella salía a trabajar casi todo el día para sustentar los gastos de la casa. Posteriormente, la hija mayor también pudo contar acerca de los abusos de su padrastro. Dijo que la sometía a tocamientos y la accedía carnalmente desde que ella tenía 12 años, y que lo había hecho de manera reiterada.
Las menores revelaron que su papá las amenazaba para que no contaran lo que sucedía diciéndoles que iba a matar a su mamá y a sus hermanos.