Todo comenzó con la denuncia radicada por una madrastra. Contó que en enero de este año, desayunaba con su hijastra cuando notó un chupón en el cuello de la niña de 12 años.
Ante las preguntas, la menor se largó a llorar y no pudo hablar del tema, por lo que la mujer llamó a su tía paterna. Con ella habló al mediodía y le contó que el acusado, que reside a cien metros de su casa, ingresaba a su habitación por las noches para “hacerle hacer cosas que ella no quería”.
En Cámara Gesell, la niña explicó que los abusos habrían iniciado entre octubre y noviembre de 2025, y cómo este joven la buscaba constantemente, incluso siguiéndola hasta sus clases y enviándole mensajes por whatsapp. Agregó que el último de estos episodios ocurrió el 11 de enero pasado, que fue el que finalmente desencadenó la denuncia de su madrastra.
En una audiencia flexible y multipropósito la jueza de Metán, María Cecilia Corral Martin, luego de escuchar a las partes ordenó convertir en prisión preventiva la detención del joven de 20 años, quien está imputado por los delitos de abuso sexual con acceso carnal reiterado, en concurso con el delito de corrupción de menores agravado y lesiones.
En su resolución, la jueza ordenó que el acusado permanezca alojado en el Destacamento Policial de Los Rosales mientras continúa el proceso. Además, para resguardar la integridad y el bienestar de la niña y su entorno, dispuso que el imputado se abstenga de mantener cualquier tipo de contacto con los familiares de la víctima.