Gerardo Vicente Arias (34), alias “Coki”, fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional por los delitos de lesiones graves calificadas por el uso de arma de fuego y portación ilegítima de arma de fuego de uso civil, en concurso real.
Arias fue condenado por un hecho ocurrido el 28 de agosto del año pasado. Esa noche, el imputado conducía una moto y se detuvo en calle Aristene Papi a la altura de la iglesia Virgen de Guadalupe. Iba acompañado por otro sujeto. En ese lugar se encontraba Luciano Gabriel Guantay, sentado en el cordón de la vereda. Al ver que la moto se detenía delante de él, el damnificado se puso de pie y en ese instante recibió un disparo en la pierna izquierda, ejecutado por el acompañante de Arias.
La jueza Carolina Sanguedolce, vocal interina de la Sala II del Tribunal de Juicio, ordenó la libertad del imputado por la modalidad de la condena dictada. Para conservarla, Arias deberá fijar residencia y someterse al control del Programa de inserción social y supervisión de presos y liberados; abstenerse de cometer nuevo delito y de ejercer actos de violencia de cualquier tipo contra el denunciante; realizar tratamiento psicológico para controlar sus impulsos agresivos, previo informe que acredite su necesidad y eficacia, entre otras obligaciones.
El imputado deberá cumplir las reglas que se le fijaron durante tres años, con apercibimiento de revocársele la prisión en suspenso.
La jueza tuvo presente la reparación parcial por los daños y perjuicios ofrecida por el acusado, consistente en el pago de 30 mil pesos.
Finalmente, se ordenó al extracción de una muestra de ADN del imputado, para su inscripción en el Banco Provincial de Datos Genéticos.