El 16 de octubre del año pasado, cerca de las 3 de la tarde la policía había ubicado un puesto de control vehicular sobre la ruta nacional 16, justo en el empalme con la ruta 9/34.
En ese lugar, efectivos policiales detuvieron la marcha de un automóvil que funcionaba como remis y que volvía desde Salta con destino a la localidad de El Galpón. En el vehículo viajaban el conductor, su esposa y tres pasajeros más. Entre ellos se encontraba un joven de 25 años, quien viajaba en el asiento trasero.
Mientras realizaban el control del vehículo uno de los oficiales intentó identificar al joven, que comenzó a ponerse nervioso y, ante el pedido de sus datos personales, respondió de forma desafiante asegurando que no sabían con quién se estaba metiendo. Ante esta actitud, se le solicitó que se baje del auto para realizar una requisa voluntaria de sus pertenencias.
Al abrir su mochila descubrieron dos paquetes envueltos en cinta ocre que contenían una sustancia vegetal disecada. Tras las pruebas correspondientes, se confirmó que se trataba de marihuana, con un peso de casi dos kilos. Además de la droga, el joven llevaba una bolsa de plástico con la suma de 929 mil pesos en efectivo.
Durante la investigación el conductor del remís manifestó espontáneamente que el joven le había enviado mensajes de whatsapp esa misma mañana solicitándole que lo trasladara hacia El Galpón. Tras el hallazgo, el acusado fue detenido.
En una audiencia flexible y multipropósito, las partes presentaron un acuerdo de juicio abreviado en el cual el acusado admitió su responsabilidad en los hechos. La jueza María Cecilia Corral Martín lo condenó como autor del delito de tenencia simple de estupefacientes y le impuso la pena de tres años de prisión de ejecución condicional. Como parte de la sentencia, deberá cumplir reglas de conducta para mantener su libertad.