Se llevaron a cabo hoy los alegatos finales en una causa seguida contra un sujeto acusado de delitos de abuso sexual en perjuicio de su ahijada y de otra menor de la misma familia. El imputado agredió a sus víctimas aprovechándose de la confianza que le tenían y de que podía ingresar libremente al domicilio. El juicio es presidido por la jueza María Gabriela González.
La fiscal penal de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, Celina Morales Torino, solicitó que se declare al sujeto culpable de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante en perjuicio de una menor (13 años al momento de la denuncia), y abuso sexual gravemente ultrajante, en concurso real con abuso sexual con acceso carnal continuado, en concurso real con abuso sexual simple, en contra de la tía de la primera víctima (22 años al momento de la denuncia).
Los hechos salieron a la luz en diciembre de 2022, cuando la madre de la menor (13) le pidió que le contara qué le sucedía puesto que había observado en ella severos cambios de conducta. Fue entonces que la niña decidió hablar y le contó que el acusado la venía sometiendo a tocamientos impúdicos desde que tenía 6 años. Refirió que esto ocurría cada vez que ella iba a la casa de sus abuelos, lugar donde el acusado era considerado como un miembro más de la familia. Este tratamiento se debía a que había sido el mejor amigo del hijo de los dueños de casa, quien había fallecido.
La víctima manifestó que no se había animado a revelar lo sucedido porque se sentía muy presionada por el afecto que le tenían a él en el círculo familiar.
Cuando la menor habló, su tía rompió en llanto y contó que ella también había sufrido abusos por parte del acusado desde 2009 (cuando ella tenía aproximadamente 9 años) y hasta 2018. El imputado era su padrino. Relató que primero fueron tocamientos y, a los 12 años, la accedió carnalmente. También manifestó que nunca había hablado por temor y vergüenza.
El juicio se reanudará mañana. En caso de declararse la responsabilidad penal del imputado, la jueza pasará a deliberar y posteriormente - en la misma jornada- impondrá la pena durante la audiencia de cesura.
La defensa del acusado está a cargo de Nicolás Anuch. Juan Manuel Crea interviene como querellante.