Un hombre de 23 años fue condenado a dos años de prisión efectiva por resultar autor de los delitos de tentativa de robo triplemente calificado por ser cometido con escalamiento, efracción y el uso de arma de utilería; daños y violación de domicilio; robo simple en grado de tentativa y hurto simple, en concurso real agravado por la participación de un menor, en calidad de coautor.
La jueza Gabriela Romero Nayar revocó la condicionalidad de una pena anterior que tenía el acusado y unificó ambas condenas en el monto de tres años y cuatro meses de prisión efectiva. Ordenó su trasladado a la Unidad Carcelaria 1.
Uno de los hechos por los cuales resultó condenado el imputado ocurrió el 14 de marzo de 2025 en una vivienda de barrio Democracia. El denunciante relató que esa mañana, alrededor de las 7.45, se encontraba en su lugar de trabajo cuando recibió un alerta en su celular del sistema de cámaras instalado en su domicilio. Al abrir la notificación observó en el video que un hombre había entrado al domicilio. El damnificado refirió que en ese momento sus hijos menores se encontraban solos así que salió desesperado hacia su casa. En el camino llamó a su esposa, que también estaba en su lugar de trabajo. Esta, a su vez, dio aviso a su madre, que podía llegar más rápido porque vive a dos cuadras del lugar del hecho.
Al arribar a su vivienda, el denunciante encontró a su suegra y a sus hijos asustados, llorando. Allí supo que la mujer había sorprendido al intruso dentro del inmueble y lo había enfrentado. El sujeto la había golpeado con un arma falsa que, al caer al suelo, se rompió. Seguidamente huyó corriendo pero fue alcanzado por el cuñado del denunciante, que también había concurrido al lugar ante el pedido de ayuda de su hermana.
El imputado había ingresado al inmueble luego de trepar una reja y de palanquear una puerta de chapa.
En el mismo fallo, la jueza declaró penalmente responsable del delito de robo simple en grado de tentativa a otro sujeto imputado en causa acumulada y que era menor al momento del hecho. Ordenó remitir lo resuelto al Juzgado Penal Juvenil. El joven resultó sobreseído del delito de hurto simple.
Finalmente, la jueza declaró la rebeldía de otros dos acusados y ordenó su detención.