En una audiencia flexible y multipropósito, el juez de Garantías escuchó el reconocimiento de responsabilidad del propio acusado en una causa por múltiples hechos de robo.
El hombre de 27 años reconoció ser el autor de los hechos y admitió padecer una adicción al consumo de sustancias prohibidas. Ante el acuerdo al que habían arribado las partes, el juez lo condenó a la pena de tres años de prisión de ejecución condicional por ser autor de los delitos de robo simple y tentativa de robo, robo simple (tres hechos) y robo simple, todo en concurso real. Durante el tiempo de la condena dará cumplimiento a reglas de conducta, que serán controladas por el Programa de Inserción Social de Presos y Liberados. Finalizada la audiencia recuperó su libertad.
La seguidilla delictiva comenzó la madrugada del 17 de marzo de este año. Alrededor de las 5 y media de la mañana, violentó el ingreso de un local comercial ubicado sobre la avenida Quarraccino. Tras romper tres candados y forzar la cerradura principal, logró entrar al establecimiento, y de allí sustrajo una cortadora de fiambre, una balanza, un equipo de música, paquetes de cigarrillos y dinero en efectivo, además de otras mercaderías.
El hecho fue advertido por una vecina que alertó a los empleados, quienes al llegar a las siete de la mañana se encontraron con el local desvalijado. Las cámaras de seguridad del comercio y el testimonio de los residentes de la zona permitieron identificar al sospechoso, quien ya era conocido en el barrio.
Dos días después, durante la noche llegó a un drugstore en una motocicleta junto a su acompañante y esperó a que la empleada terminara de atender a una clienta para ingresar con actitud sospechosa. Allí intentó apoderarse de treinta mil pesos que se encontraban en la caja registradora. Sin embargo, la empleada lo enfrentó y evitó que concretara el robo.
El joven acusado se fue a pie, pero la trabajadora lo persiguió junto a varios vecinos, quienes lograron alcanzarlo y retenerlo. Durante el forcejeo previo a su detención el hombre golpeó a la mujer en la cabeza. Cuando fue detenido se constató que era el mismo individuo buscado por el robo anterior y que, al momento de los hechos, debía estar cumpliendo una medida de prisión domiciliaria.
A estos hechos se le sumaron otros robos que eran investigados en dos causas que fueron acumuladas.