En una audiencia flexible y multipropósito, el juez de Garantías interviniente dictó sentencia tras un acuerdo de juicio abreviado en el que el acusado reconoció su participación y responsabilidad en los hechos por los que había sido detenido.
Por su parte, la víctima, que actualmente reside en la provincia de Buenos Aires, prestó su consentimiento a lo acordado a través de una videollamada. El joven de 25 años fue condenado a la pena de seis meses de prisión de ejecución condicional por ser autor de los delitos de lesiones leves agravadas por la relación de pareja previa y por el género en concurso real con desobediencia judicial.
Al tratarse de una condena de ejecución condicional, el juez ordenó la libertad del acusado, pero le impuso reglas de conducta que deberá cumplir durante los próximos dos años. Dispuso también la extracción de material genético para su incorporación en el Banco de Datos Genéticos.
Lo denunció su pareja. La medianoche del 22 de marzo pasado la mujer volvía a su casa en el barrio Santa Lucía tras una reunión con sus amigos. Cuando entró a la vivienda que compartía él comenzó a gritarle, impulsado por los celos. En medio de los gritos, la agarró del cabello y la arrastró con fuerza hacia la vereda, donde la levantó para golpearla en el rostro. El ataque continuó hasta que ella perdió el conocimiento. Al despertar él le estaba poniendo alcohol en la boca.
A raíz de este incidente, se dictaron medidas de protección que incluyeron la exclusión del hogar del agresor y una prohibición de acercamiento a un radio de 200 metros. Sin embargo, un día después durante un control policial para verificar el cumplimiento de la custodia asignada, los efectivos descubrieron que el joven había vuelto a la vivienda y se encontraba durmiendo en el interior, lo que motivó su inmediata detención.